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Perú rompe récords con sus exportaciones no tradicionales: Agro y mar en alza

Con un crecimiento del 23.6 % entre enero y mayo de 2025, las exportaciones no tradicionales del Perú marcan un hito histórico: uvas, paltas y calamares congelados lideran la transformación productiva que redefine el mapa del comercio exterior peruano.

Un repunte con sabor a éxito

Entre enero y mayo de este año, el Perú ha demostrado que su potencial exportador va mucho más allá de los minerales. Según cifras de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), recopiladas por ComexPerú, las exportaciones no tradicionales alcanzaron los $ 8,697 millones, lo que representa un crecimiento del 23.6 % respecto al mismo periodo de 2024.

El salto es significativo: son $ 1,662 millones más que los $ 7,035 millones registrados el año anterior. Este impulso no solo diversifica la economía, sino que fortalece las cadenas de valor en regiones clave y abre nuevos caminos hacia los mercados globales.

El agro como protagonista

El sector agropecuario se ha consolidado como el motor principal de este crecimiento, con envíos por $ 4,180 millones y un incremento del 26.3 %. Este dinamismo responde a una combinación virtuosa de calidad, tecnología y apertura comercial. Las uvas frescas se coronan como el producto estrella, al alcanzar $ 712 millones, un aumento del 48.6 %, consolidando al Perú como uno de los principales exportadores del mundo.

En segundo lugar, las paltas frescas, con un valor de $ 633 millones, crecieron un 20.8 %, reafirmando su lugar en la dieta internacional saludable. Sin embargo, el verdadero fenómeno fue el de los calamares y potas congeladas, que sorprendieron con un espectacular crecimiento del 227.3 %, acumulando $ 425 millones. Este salto refleja una capacidad de adaptación notable del sector pesquero, que se posiciona como un actor clave en la oferta no tradicional.

Diversificación productiva y valor agregado

Más allá del agro, el sector químico aportó $ 1,012 millones, con un alza del 16.1 %, mientras que el sector pesquero —favorecido por los calamares y potas— registró envíos por $ 925 millones, con un crecimiento del 67.7 %. La tendencia revela una apuesta firme por la diversificación productiva y la incorporación de valor agregado, factores que blindan la economía frente a la volatilidad de los precios de los commodities.

Mercados con apetito por lo peruano

El destino preferido de estas exportaciones fue, una vez más, Estados Unidos, con $ 2,521 millones en compras, un incremento del 24.9 %. Pero el dinamismo también se sintió en otros mercados:

  • Países Bajos: $ 709 millones (+21 %).
  • Chile: $ 537 millones (+14.4 %).
  • China: $ 495 millones (+115.8 %), destacándose como el mercado de mayor expansión.
  • España: $ 462 millones (+25.3 %).

Estos destinos no solo demandan volumen, sino también estándares de calidad, trazabilidad y sostenibilidad, cualidades que los productos peruanos vienen consolidando con éxito.

Regiones que exportan futuro

A nivel territorial, Lima lidera las exportaciones no tradicionales con $ 3,462 millones (39.8 % del total), seguida por:

  • Ica: $ 1,417 millones (16.3 %).
  • Piura: $ 1,242 millones (14.3 %).
  • La Libertad: $ 617 millones (7.1 %).
  • Callao: $ 598 millones (6.9 %).

Estas regiones son hoy centros de excelencia agrícola e industrial, y su éxito es también el reflejo de una red logística eficiente, políticas de promoción y una creciente tecnificación del agro.

Un país que transforma lo que produce

El vigor de las exportaciones no tradicionales revela un país que ha aprendido a mirar más allá de sus recursos naturales tradicionales. Con productos de alto valor agregado, una oferta exportable sofisticada y una red de tratados de libre comercio estratégica, el Perú consolida su reputación como proveedor confiable y competitivo en los mercados internacionales.

El desafío ahora es sostener esta inercia, cerrar brechas de infraestructura y seguir apostando por la innovación. Porque si algo ha quedado claro en estos cinco meses, es que la diversificación no es solo una estrategia, sino un camino de crecimiento inclusivo y sostenible.

Redacta: Jade Bermeo