La imposición de un arancel del 39% a los lingotes de un kilo y 100 onzas disparó el precio del oro a un récord histórico. Entre rumores, movimientos estratégicos y tensión comercial, el mercado vive horas decisivas que podrían redefinir la relación entre Suiza y Estados Unidos.
Récord histórico en el mercado del oro
El oro alcanzó este viernes un nuevo máximo histórico, superando por primera vez los 3.500 dólares por onza. Los futuros para entrega en diciembre tocaron los 3.534,10 dólares, antes de moderar la subida y estabilizarse en 3.491,30 dólares, con un incremento del 1,1%. Este salto en la cotización se produce tras conocerse que el gobierno de Estados Unidos aplicará un arancel del 39% a la importación de lingotes de oro de un kilo y 100 onzas, medida que ha encendido todas las alarmas en el sector.

La chispa que encendió la escalada
El detonante fue una publicación de Financial Times, que reveló una carta de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza detallando los nuevos gravámenes. Aunque la Administración estadounidense no ha emitido un pronunciamiento oficial, la sola filtración bastó para provocar un repunte inmediato en la demanda.
Según analistas de XTB, la maniobra recuerda a lo ocurrido este año con el cobre: “Los inversores y exportadores están adelantando envíos antes de la posible entrada en vigor de los aranceles, lo que incrementa la demanda y, por ende, el precio”, explican.
Reacciones en la industria
No todos han acelerado. Algunas refinerías, incluida una de las más importantes de Suiza, han suspendido sus envíos a Estados Unidos ante la incertidumbre sobre la aplicación del gravamen. El punto de fricción se encuentra en los códigos arancelarios: el 7108.12.10, excluido de aranceles en abril, y el 7108.13.5500, que abarca la mayoría de los lingotes negociados en el mercado estadounidense, y que sí quedaría afectado.
La Asociación Suiza de Fabricantes y Comerciantes de Metales Preciosos (ASFCMP) lamentó el golpe a un mercado que representa décadas de relación bilateral. “Estados Unidos es un mercado de larga data para nosotros; esto es un golpe para la industria y para Suiza”, declaró su presidente, Christoph Wild.

Un tablero global en tensión
La medida no se dirige únicamente a Suiza, sino que abarca todas las importaciones de lingotes fundidos de un kilo y 100 onzas procedentes de cualquier país. El impacto podría ir más allá de los precios: amenaza con reconfigurar rutas de comercio, cadenas de suministro y alianzas estratégicas en el mercado global del oro.
Mientras tanto, los inversionistas observan con cautela. Entre el atractivo refugio del oro y el ruido geopolítico, cada movimiento parece dictado por una mezcla de nerviosismo y oportunismo.
Redacta: Jade Bermeo