En un sector que representa más del 60 % de las exportaciones del país, Primax se posiciona como un socio estratégico de la industria minera, ofreciendo soluciones energéticas integrales que garantizan eficiencia, sostenibilidad e innovación en los entornos más desafiantes del territorio peruano.
Un sector que no puede detenerse
La minería es, desde hace décadas, la columna vertebral de la economía peruana. Contribuye con alrededor del 10 % del PBI nacional y concentra más del 60 % de las exportaciones. En un escenario tan competitivo, las empresas mineras requieren algo más que proveedores: necesitan aliados estratégicos capaces de asegurar el suministro energético en operaciones que no admiten pausas.
En este contexto, surge Primax, compañía multilatina con más de 20 años de experiencia que ha sabido consolidarse como un actor fundamental en la cadena de valor minera. Su fortaleza no radica únicamente en la distribución de combustibles, sino en una propuesta integral que combina infraestructura logística, productos de calidad y tecnología de gestión.
Una red logística que llega a todo el país
La magnitud de su operación se refleja en una sólida estructura: 16 terminales de abastecimiento y cinco fuentes de suministro a lo largo del Perú. Esta red garantiza continuidad en los lugares más remotos, donde el diésel o los lubricantes no son simples insumos, sino la sangre que alimenta la maquinaria minera.
A ello se suma un equipo técnico y comercial altamente capacitado, capaz de responder con precisión a los retos que imponen los entornos de altura, las condiciones extremas y las exigencias de seguridad propias del sector.
“Nuestra propuesta de valor en minería se basa en la garantía de suministro respaldada por una red logística robusta, altos estándares de seguridad, productos de calidad y un equipo técnico comprometido”, afirma Jesús de los Ríos, Gerente de Industrias de Primax.

Más allá del combustible: innovación tecnológica
En el corazón de esta propuesta está la innovación. Primax Solutions, una plataforma digital de gestión energética, permite a las compañías mineras visualizar pedidos, pagos, stocks y estados de cuenta en tiempo real, optimizando la toma de decisiones y reduciendo costos operativos.
Asimismo, el modelo de estaciones de servicio dentro de mina constituye un diferencial estratégico: abastecimiento directo en los frentes de trabajo, lo que significa menos tiempos muertos y mayor eficiencia.
La minería que viene: inversión y sostenibilidad
De acuerdo con las proyecciones, la inversión minera en el Perú superará los 5 000 millones de dólares entre 2025 y 2026. Este escenario demanda un sector energéticamente eficiente y con operaciones continuas.
Primax responde a este desafío con un portafolio que no solo impulsa la productividad, sino que también se alinea con los principios de la sostenibilidad y la seguridad industrial. La empresa busca ser más que un proveedor: un habilitador energético que acompañe el crecimiento responsable de la minería.
Presencia en PERUMIN 2025: vitrina de liderazgo
La consolidación de esta estrategia tendrá su vitrina en PERUMIN 2025, el encuentro minero más importante de la región. Allí, Primax no solo presentará sus innovaciones, sino que reafirmará su papel como un aliado confiable para un sector que requiere garantías en cada paso.
Más allá de los stands y conferencias, su presencia en este foro simboliza un mensaje: la energía no es un recurso aislado, sino un factor que define la continuidad de la producción, la competitividad internacional y la sostenibilidad de la minería peruana.
La fuerza invisible de la minería
En el relato del crecimiento minero peruano, los reflectores suelen dirigirse hacia la extracción de minerales, las cifras de exportación y las grandes inversiones. Sin embargo, existe una fuerza invisible que mantiene en movimiento esa maquinaria monumental: la energía estratégica.
Primax, con su red, su experiencia y su capacidad de innovación, se ha convertido en ese socio que garantiza que cada mina siga latiendo, incluso en los entornos más hostiles. Porque en el Perú, la minería nunca duerme… y su motor energético tampoco.
Redacta: Mauricio Saldaña Pizarro