MENU
Facebook
LinkedIn
X

Chile inicia construcción de barreras en la frontera con Perú para frenar la migración irregular

El presidente de Chile, José Antonio Kast, puso en marcha la construcción de barreras en la frontera con Perú como parte de una estrategia para frenar el ingreso irregular de migrantes al país. El anuncio se realizó durante una visita oficial a la región de Arica, en el norte chileno, pocos días después de que el mandatario asumiera el cargo.

Durante el acto, Kast afirmó que el objetivo de la medida es reforzar el control fronterizo y reducir la migración irregular que, según señaló, ha aumentado en los últimos años. “Hoy comenzamos a frenar la migración irregular”, declaró el presidente mientras supervisaba los trabajos iniciales cerca del paso fronterizo de Chacalluta, a unos 2.000 kilómetros al norte de Santiago.

La iniciativa forma parte de una política más amplia anunciada por el gobierno chileno para enfrentar el ingreso de migrantes por pasos no habilitados, principalmente desde Perú y Bolivia. Durante su campaña electoral, Kast había prometido adoptar medidas más estrictas para controlar las fronteras y combatir la delincuencia asociada al tráfico irregular de personas.

José Antonio Kast supervisa el inicio de obras de control migratorio en la frontera norte de Chile, en la región de Arica. (Foto: Esteban Felix / AP)

Plan de control fronterizo

El proyecto contempla la instalación de barreras físicas, que incluyen muros y zanjas en distintos puntos de la frontera norte de Chile. En algunos sectores, las zanjas podrían alcanzar hasta tres metros de profundidad, mientras que los muros podrían llegar a cinco metros de altura. Estas estructuras buscan impedir el paso de personas por zonas desérticas que suelen ser utilizadas para ingresar de manera irregular al país.

El denominado “Plan Escudo Fronterizo” también incluye el despliegue de militares y el uso de tecnología para reforzar la vigilancia en la zona. Entre las herramientas previstas se encuentran drones, cámaras de seguridad, sensores y otros sistemas de monitoreo destinados a detectar movimientos en áreas cercanas a la frontera.

Según autoridades chilenas, las barreras físicas podrían extenderse por aproximadamente 500 kilómetros en las regiones del norte, incluyendo Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, zonas donde se concentra gran parte del ingreso irregular de migrantes.

Contexto migratorio

El gobierno chileno sostiene que la migración irregular ha generado presión sobre servicios públicos como salud, educación y vivienda. Kast señaló que en los últimos años más de 180.000 personas habrían ingresado de manera irregular al país, lo que motivó la adopción de medidas más estrictas para controlar la frontera.

Datos oficiales indican que en Chile viven alrededor de 337.000 migrantes en situación irregular, muchos de ellos provenientes de Venezuela. Sin embargo, el Servicio Nacional de Migraciones también ha reportado que los ingresos irregulares han mostrado una tendencia a la baja desde el pico registrado en 2021.

En 2025, por ejemplo, se registraron 26.275 denuncias por ingresos a través de pasos no habilitados, lo que representó una disminución del 10,2% respecto al año anterior.

Reacciones y coordinación regional

La construcción de estas barreras también ha generado atención en Perú, país con el que Chile comparte una frontera terrestre de 169 kilómetros regulada por el Tratado de Lima de 1929. Las obras se concentran principalmente en los alrededores de los pasos fronterizos de Chacalluta, en Chile, y Santa Rosa, en Perú.

Ante el avance de las obras, autoridades peruanas señalaron que se mantiene un monitoreo constante de la situación para garantizar que no se afecten los acuerdos bilaterales ni la seguridad en la zona fronteriza. Ambos países han acordado además coordinar acciones mediante un comité binacional para abordar la presión migratoria en la región.

La iniciativa marca una de las primeras medidas del nuevo gobierno chileno en materia de seguridad y migración, un tema que ocupó un lugar central en la agenda política durante la campaña presidencial.

Escribe: Naomi Selene Carrasco Cruz.