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El apagón de la meritocracia: El drama de los profesionales peruanos tras la suspensión de la Beca Bicentenario

El camino hacia la excelencia académica en el Perú acaba de sufrir un impacto estructural. El Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec) ha confirmado lo que muchos temían: en 2026 no habrá nuevas convocatorias para la Beca Generación del Bicentenario. Esta decisión, motivada por un déficit presupuestal de 700 millones de soles, no solo congela las aspiraciones de los profesionales más brillantes del país, sino que pone en tela de juicio la planificación del sector Educación frente a la formación de capital humano de alto nivel.

Estudiantes en las oficinas de Pronabec, institución que hoy enfrenta un déficit crítico. La suspensión de la Beca Bicentenario 2026 representa un golpe directo a la meritocracia, afectando a quienes ya habían logrado su ingreso a universidades de élite tras invertir miles de soles en el proceso. (Foto: Vigilante.pe) 

Un abismo financiero de 700 millones

La raíz del problema es una combinación de desorden administrativo y promesas políticas sin sustento. Según el Director Ejecutivo del Pronabec, Enrique Chon Yamasato, la institución solo recibió el 67% del presupuesto solicitado para este año. Mientras que se requerían 2,123 millones de soles para operar con normalidad, el presupuesto asignado fue de apenas 1,429 millones.

Este forado financiero se vio agravado por la gestión anterior, que anunció 20,000 nuevas becas sin contar con el financiamiento correspondiente. Ante este escenario, la administración actual ha optado por una «reingeniería integral» para dar prioridad a los 60,000 becarios vigentes que ya se encuentran estudiando en el Perú y el extranjero, evitando que queden desamparados a mitad de sus carreras.

Inversiones al agua y sueños truncados

Detrás de las cifras hay historias de sacrificio económico. Más de 300 profesionales ya contaban con cartas de admisión de universidades de élite como Oxford, Columbia o la Universidad de Manitoba. Estos jóvenes denunciaron que han gastado entre 5,000 y 15,000 soles en procesos de postulación, exámenes internacionales de idiomas y traducciones certificadas. Hoy, sin una convocatoria estatal que financie sus programas —incalculables para la mayoría de los bolsillos peruanos—, esa inversión se ha perdido.

Tensiones políticas en Torre Tagle y el Congreso

La crisis ha escalado al plano político. Mientras el presidente José María Balcázar asegura estar gestionando un crédito suplementario ante el Congreso para intentar salvar la situación, la respuesta del Ministerio de Educación ha sido esquiva. La ministra María Cuadros Espinoza no asistió a la citación de la Comisión de Educación del Legislativo, alegando problemas de agenda, lo que ha incrementado la tensión entre ambos poderes del Estado.

La suspensión de la Beca Bicentenario es un recordatorio de la fragilidad de las políticas de Estado en el Perú. Cuando la caja fiscal no alcanza y la gestión falla, el precio lo pagan aquellos que apostaron por el estudio como motor de cambio para el país.

Escribe: Naomi Selene Carrasco Cruz.