MENU
Facebook
LinkedIn
X

El «Sí, acepto» que paralizó Manhattan: Taylor Swift y Travis Kelce se casaron en el Madison Square Garden

La espera terminó para los millones de seguidores de la pareja del momento. Taylor Swift y el jugador de fútbol americano Travis Kelce, ambos de 36 años, contrajeron matrimonio en una fastuosa ceremonia celebrada en el Madison Square Garden de Nueva York. La noticia fue confirmada oficialmente por el representante de la cantante a los medios estadounidenses, consolidando un romance que nació bajo el foco público y que ahora abre un capítulo definitivo.

Al caer la tarde, las inmensas pantallas ubicadas a la entrada del mítico recinto neoyorquino eliminaron cualquier rastro de misterio al encenderse con la leyenda «JusT&T Married» (Recién casados), un juego visual dedicado a las iniciales de los novios. Paralelamente, el Empire State Building se iluminó por completo de azul en honor a la célebre tradición nupcial, justo cuando una tormenta de verano empezaba a caer sobre las calles de Midtown Manhattan.

El Madison Square Garden neoyorquino se tiñó de rosa para proyectar el mensaje “JUST MARRIED” con motivo de la boda de Taylor Swift y Travis Kelce. (Foto: LAURA BRETT / EFE / EPA)

Un altar oficiado por Adam Sandler y sin cortejo tradicional

A pesar de la magnitud del evento, la pareja optó por mantener el círculo más íntimo frente al altar. La boda no contó con damas de honor ni con los clásicos padrinos múltiples. Los únicos acompañantes de honor fueron los hermanos de los novios: Austin Swift estuvo al lado de la intérprete, mientras que Jason Kelce hizo lo propio junto al jugador de los Kansas City Chiefs.

Uno de los detalles que más llamó la atención fue el encargado de dirigir la unión física y espiritual de la pareja: el reconocido actor de comedia Adam Sandler, de 59 años. La elección de Sandler responde a una estrecha relación de amistad con ambos, afianzada aún más luego de que el deportista realizara un cameo para la esperada película «Happy Gilmore 2».

Alta costura y una millonaria donación benéfica

Tanto Taylor como Travis lucieron deslumbrantes diseños de Christian Dior Alta Costura, confeccionados a medida por el prestigioso diseñador Jonathan Anderson. El impecable estilo se complementó con calzado exclusivo firmado por Christian Louboutin y piezas seleccionadas de joyería Cartier.

Las festividades nupciales habían comenzado desde la noche previa con una cena de ensayo en el Teatro Infosys, a la que acudieron cerca de un centenar de allegados de la industria de la música, el deporte y el cine, entre ellos figuras del círculo íntimo de la cantante como Selena Gomez, Jack Antonoff, Bradley Cooper, Mariska Hargitay y Lena Dunham.

No obstante, fiel al impacto social que la caracteriza, el representante de la ganadora del Grammy reveló que, antes de caminar hacia el altar, la pareja realizó una monumental donación de 26 millones de dólares, los cuales fueron distribuidos estratégicamente entre 20 organizaciones benéficas.

Un despliegue de celebridades en medio de una ola de calor

La organización del evento transformó por completo el Madison Square Garden utilizando grúas para introducir elementos decorativos de gran escala, barandillas blancas, follaje denso y plantas frondosas con el fin de convertir el recinto deportivo en un bosque romántico digno de las canciones de Swift. En las entradas del lugar, carteles formales avisaban a los asistentes que el evento estaba siendo filmado, avivando los rumores de un posible material documental a futuro.

Afuera de las instalaciones, cientos de fanáticos resistieron una severa ola de calor que elevó las temperaturas por encima de los 38 grados Celsius solo para estar cerca del histórico acontecimiento. Mientras tanto, el desfile de las mil personas que compusieron la lista de invitados mezcló lo mejor de Hollywood, la música y la NFL. Rostros de la talla de Steven Spielberg, Emma Stone, Reese Witherspoon, Gigi Hadid, Dakota Johnson, Jennifer Lopez, Jimmy Fallon, Tom Brady y el comisionado de la liga Roger Goodell asistieron al evento, cuya recepción oficial se extendió hasta altas horas de la madrugada.

Escribe: Naomi Selene Carrasco Cruz.