El congresista Guillermo Bermejo fue condenado a 15 años de prisión por el delito de afiliación a organización terrorista, según determinó la Tercera Sala Penal Superior Nacional Liquidadora Transitoria, que acreditó su vínculo con miembros de Sendero Luminoso en campamentos del VRAE entre 2008 y 2009. La sentencia abre una crisis institucional: ¿qué pasará con su escaño en el Congreso de la República del Perú y quién lo reemplazará?
Las piezas de un juicio histórico
En audiencia presencial, el tribunal encontró probado que Bermejo, identificado bajo el alias “Che”, viajó voluntariamente a campamentos terroristas del VRAE, se reunió con cabecillas de Sendero Luminoso, recibió adoctrinamiento y colaboró en la captación de jóvenes militantes.
Testigos clave —como efectivos de la DIRCOTE y ex militantes del grupo subversivo— aportaron fotos, videos y declaraciones que conformaron la convicción del tribunal.
Además, se impuso una reparación civil de S/ 100 000, la inhabilitación para ocupar cargos públicos hasta el 2042 y una multa adicional cuya cuantía aún será determinada.

La curul en el limbo
La sentencia abre un escenario complejo para el Congreso: el artículo 15-A del Reglamento aclara que, ante condena firme por terrorismo, la curul quedaría vacante. Sin embargo, como la sentencia aún no es firme (pudiéndose presentar recurso de nulidad), la accesitaria designada —Zaira Arias, quien obtuvo 4 416 votos en la lista del partido de Bermejo— podría asumir la vacancia.
La Mesa Directiva del Congreso se encuentra obligada a resolver esta situación en los próximos días, bajo la mirada expectante de la opinión pública.
Reacciones y consecuencias políticas
El fallo ha generado fuertes reacciones. Desde la bancada de la que Bermejo formaba parte, se denuncia una “persecución política” tras dos anteriores absoluciones. En cambio, otros partidos saludan la sentencia como prueba de que nadie está por encima de la ley.
Para el escenario electoral de 2026, la condena representa un fuerte golpe: Bermejo quedaría imposibilitado de postular y la bancada que lideraba pierde un representante clave.
El caso Guillermo Bermejo marca un hito en la política peruana: un legislador que se sentaba en el hemiciclo ahora mira al encierro. La sentencia por afiliación terrorista, respaldada por pruebas contundentes, pone al Congreso frente a decisiones difíciles: ¿vacancia o accesitaria? ¿caída de estatura o mensaje de rendición ante la justicia? Para el país, la pregunta es una sola: ¿qué tan fuerte puede ser un cargo público si se construye sobre vínculos con el terrorismo?
Redacción: Mauricio Saldaña Pizarro