A días de un histórico encuentro en Alaska con Vladímir Putin, Donald Trump anuncia su intención de presionar a Rusia para devolver parte del territorio ocupado a Ucrania. La reunión podría redefinir el mapa de la guerra y abrir un nuevo capítulo en las negociaciones de paz.
Una declaración que rompe el libreto
Desde la Casa Blanca, en una rueda de prensa cargada de expectativas, Donald Trump sorprendió a la prensa internacional al afirmar que buscará que Rusia devuelva parte del territorio ocupado a Ucrania. “Vamos a cambiar las líneas, las líneas de batalla”, dijo con determinación, subrayando que el Kremlin ha ocupado zonas estratégicas que Kiev no está dispuesto a ceder.
El mandatario estadounidense reconoció que Moscú ha tomado “gran parte del mar” y que Ucrania perdió casi mil millas de costa, quedándose únicamente con un pequeño acceso en Odesa. La referencia no es menor: el control marítimo es clave en la economía y la defensa del país.
El tablero de Alaska
El próximo 15 de agosto, Trump y Putin se reunirán en Alaska, en la que será la primera cita oficial entre ambos mandatarios desde el inicio de la guerra en febrero de 2022. El encuentro, según Trump, podría terminar en dos escenarios opuestos: un avance significativo hacia la paz o un callejón sin salida.
El presidente norteamericano no descarta que, tras la reunión, llame inmediatamente a Volodímir Zelenski y a líderes europeos para detallar qué tipo de acuerdo estaría dispuesto a firmar Putin. Sin embargo, aclaró que no impondrá condiciones: “No me toca a mí, les toca a ellos decidir qué firmar”.

Putin y Zelenski: la cita pendiente
Trump también reveló su deseo de organizar una reunión directa entre Putin y Zelenski. Según explicó, podría tratarse de un encuentro a puerta cerrada o incluso con su mediación. “Esta es una guerra que nunca debería haber ocurrido”, afirmó, dejando entrever que su prioridad inmediata es lograr un alto el fuego rápido.
Del lado ruso, Vladímir Putin mantiene su exigencia central: que Ucrania y la comunidad internacional reconozcan como territorios rusos a Crimea, Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón. Kiev, en voz de Zelenski, rechaza tajantemente cualquier cesión territorial, argumentando que “los ucranianos no regalarán su territorio al ocupante”.
Un momento decisivo en la guerra
El encuentro en Alaska llega en un punto crítico del conflicto, donde la diplomacia internacional se debate entre la presión por un acuerdo inmediato y el temor de legitimar la ocupación rusa. La reunión Trump-Putin podría abrir la puerta a un proceso de negociación o, por el contrario, reforzar las posturas irreconciliables que han prolongado la guerra durante más de dos años.
En un gesto que Trump calificó como “respetuoso”, Putin aceptó cruzar el Estrecho de Bering para reunirse en territorio estadounidense. Un detalle simbólico, pero cargado de señales sobre la disposición —o la estrategia— del Kremlin en esta partida geopolítica.
Escribe: Anghelo Basauri Escudero