La aseguradora reafirma su liderazgo en productos obligatorios mientras despliega una estrategia de crecimiento en seguros individuales, provincias y transformación digital, con el cliente como centro de su innovación.
Por más de tres décadas, Francisco Noya, hoy gerente general adjunto de la División de Negocios, Clientes y Canales de La Positiva Seguros, ha visto cómo el negocio asegurador muta, pero conserva su esencia: cercanía, confianza y propósito. Desde esa premisa, la compañía proyecta un futuro que combina tecnología y humanidad para seguir creciendo.
Liderazgo en el SOAT y apertura a nuevos horizontes
En el Perú, La Positiva Seguros domina el mercado en dos productos clave: el SOAT, con más del 50 % de participación, y el Seguro Complementario de Trabajo de Riesgos (STR), con más del 30 %. No obstante, su mirada va más allá de estos pilares.
La estrategia para este año incluye potenciar seguros individuales como los vehiculares, los seguros de vida individual —que crecieron un 34 % en el sector durante el último año— y la renta particular, cuyo crecimiento del 44 % refleja su alta demanda como instrumento de ahorro.
Transformación digital con cercanía
Para Noya, la transformación digital no es solo una inversión en tecnología, sino una herramienta para preservar la relación humana. “Quiero hablar con un humano” es una frase que escucha con frecuencia en el feedback de los clientes, y se convierte en un recordatorio de que la eficiencia no puede sacrificar el contacto personal.
El canal digital, lanzado en 2019, permitió a La Positiva capitalizar la coyuntura de la pandemia. Hoy, esta plataforma supera los S/ 100 millones en ventas y mantiene un crecimiento exponencial. A ello se suman proyectos de automatización de procesos, optimización de pricing y el uso de herramientas como la inteligencia artificial y los chatbots para mejorar la experiencia sin perder la calidez.
Provincias: entrar para quedarse
La expansión fuera de Lima es otra línea estratégica. “Una vez que tú entras es para quedarte, no para probar cómo te va”, afirma Noya. La presencia regional y el entendimiento del cliente de provincias son ventajas competitivas que la aseguradora busca consolidar.
La experiencia muestra que cada región tiene su propio pulso: el cliente arequipeño, por ejemplo, es exigente y demanda un alto nivel de servicio, mientras que en Lima, la interacción tecnológica tiene un peso distinto.
El reto de la cultura aseguradora
Con una penetración de seguros de apenas 2.1 %, el mercado peruano se encuentra por debajo del promedio regional (3.5 %) y muy lejos de países que superan el 4 %. Para Noya, elevar esta cifra exige un esfuerzo conjunto entre aseguradoras, políticas públicas y reguladores, incentivando más seguros obligatorios y facilitando su contratación.
Un liderazgo con intuición y resistencia
La carrera de Francisco Noya comenzó a los 23 años, luego de insistir durante cuatro meses para obtener su primera oportunidad. Hoy, su estilo de liderazgo mezcla intuición, formación y cercanía, con la convicción de que los equipos se construyen con tiempo, acompañamiento y decisiones meditadas.
Fuera de la oficina, Noya se inspira en el ciclismo, disciplina que practica desde las 5 a.m., encontrando en el pedaleo la misma constancia y visión que aplica en los negocios. Esa filosofía también se refleja en “Trasi”, el perrito robot de La Positiva, símbolo de una tecnología que es, al mismo tiempo, cercana, leal y profundamente humana.
Redacta: Jade Bermeo