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Resurrección de barro: hallan palacio Moche de élite con una dieta de lo extraordinario

En La Libertad, emerge una residencia de adobe enterrada hace 1 400 años perteneciente a la élite Moche —posiblemente el curaca local— que entre cerámicas de guerra y ofrendas exóticas narra una historia de poder, culto y sofisticación alimentaria.

Resguardada en silencio: una joya bajo el adobe

En el valle de Chicama, las excavaciones recientes del programa arqueológico de Licapa II, lideradas por Henry Tantaleán y Carito Tavera, han develado los restos de una monumental residencia de élite Moche, sepultada intencionalmente entre toneladas de adobe como estrategia de preservación. El uso deliberado de este cerramiento subraya el valor que la elite atribuía a ese espacio, posiblemente para inmortalizar su memoria.

Habitación suntuosa, capacidad política

El edificio está distribuido en cinco ambientes de adobe diferenciados y pintados con ocre amarillento, declarando su uso exclusivo. Las cerámicas encontradas no son comunes: porta iconografía de escenas de guerreros en combate y fueron de uso cotidiano, no funerario, evidenciando una vida cargada de simbolismo, poder y ritualidad.

Sabores de élite: hálitos del imperio y comercio regional

Entre la despensa arrojada por el tiempo, se descubrieron vestigios de lucuma, otros frutos andinos y restos animales como camélidos, aves costeras y hasta capuchinos amazónicos, sugiriendo trofeos, tributos o regalos diplomáticos. Ese menú refleja una conexión fluida con ecosistemas distantes y señala un paladar reservado solo para los más poderosos.

Centro de poder artesanal

Adyacente a lo doméstico, se identificaron talleres cerámicos y metalúrgicos, lo que demuestra que la élite controlaba no solo la política y la economía, sino también la producción artesanal, consolidando su hegemonía cultural y material.

Entrevido por el horizonte

Con datación carbono-14, se sitúa el edificio alrededor del año 700 d.C., en una etapa histórica llena de contactos interregionales, con influencias Wari reflejadas en la arquitectura y técnicas constructivas del periodo Tardío Moche y Horizonte Medio

Este palacio de adobe, cubierto y olvidado por siglos, emerge hoy como un testimonio del poder, la fe y la alimentación refinada de la élite Moche. Revela una civilización conectada, estratega e intacta en su legado visual y material. A 1 400 años de su abandono, esa casa vuelve a hablar, no solo de barro y cenizas, sino de una presencia que nunca se apagó del todo.

Redacción: Mauricio Saldaña Pizarro