En una estación que debería mostrar calor y florecimiento, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI) activó una alerta amarilla desde el 31 de octubre hasta el 2 de noviembre debido a un pronunciado descenso de temperaturas nocturnas que alcanzará valores de hasta -15 °C en zonas altas de la sierra peruana.
Una primavera que se congela
Cuando el calendario marca el inicio de la primavera, la costa peruana y la sierra se enfrentan a un fenómeno inesperado. El SENAMHI advierte que la madrugada del viernes traerá temperaturas mínimas de aproximadamente 4 °C en zonas de la sierra norte por encima de los 2 500 m de altitud; cerca de -4 °C en localidades por encima de los 3 200 m en la sierra centro; y valores cercanos a -15 °C en zonas por encima de los 4 000 m en la sierra sur.
La combinación de baja nubosidad, vientos intensos y aire seco intensifica la sensación térmica, especialmente de noche, generando una “primavera invernal” que sorprende tanto a pobladores como a visitantes.
Regiones en vilo, pobladores a la expectativa
El aviso abarca a Lima Metropolitana, la costa central y 15 o más regiones del país entre la sierra y la costa. En Lima, aunque no se espera el descenso hasta valores de congelamiento, el clima amaneció con mínimas inusuales de entre 15 °C y 17 °C, según reportes del SENAMHI, lo cual evidencia un cambio brusco respecto al patrón climático habitual.

En la sierra, la situación es más grave. Las familias instaladas en zonas rurales altas, con viviendas de construcción ligera y equipamiento limitado para el frío extremo, se preparan para noche tras noche de temperaturas bajo cero.
Riesgos y acciones urgentes
El fenómeno implica riesgos importantes para poblaciones vulnerables: niños, adultos mayores, personas sin acceso a una vivienda con buen aislamiento y comunidades que habitan a gran altitud. Además, podría afectar actividades agrícolas, ganaderas y turísticas que dependen del clima templado.
El SENAMHI recomienda:
- Mantener el abrigo adecuado, incluso durante el día.
- Evitar largas exposiciones nocturnas sin calefacción o protección.
- Controlar el estado de techos, ventanas y coberturas en viviendas de zonas altas.
- Estar atentos a posibles complicaciones en salud respiratoria o por hipotermia.
Un cambio climático visible
Especialistas señalan que este tipo de alertas en primavera no solo son excepcionales, sino que reflejan patrones climáticos más variables y extremos. El hecho de que ciudades costeras experimenten valores propios del invierno, mientras la sierra marca fríos intensos, comparte escenario con fenómenos de gran escala —como corrientes de aire frío avanzando desde el Pacífico o vientos altiplánicos que potencian la caída térmica—.
El país se enfrenta a un desafío: cómo adaptarse a climas cada vez más inestables sin perder la resiliencia social y económica.
La primavera se pone abrigo. En pleno octubre, Perú despierta con el reloj del frío marcando horas inesperadas. Cuando se piensa en flores, arenas y sol, hoy debe pensarse también en chaquetas, susurros de viento y la urgencia de resguardarse. Porque en esta estación, el enemigo no es el calor: es el frío que llega sin aviso.
Redacción: Mauricio Saldaña Pizarro