Un sismo de magnitud 5,0 se registró la tarde del 26 de febrero a 36 kilómetros al oeste de Chilca, en la provincia de Cañete, según el reporte oficial del Instituto Geofísico del Perú . El movimiento ocurrió a las 18:21 horas y alcanzó una profundidad cercana a los 53 kilómetros, siendo percibido con mayor intensidad en distritos del sur de Lima.
Aunque no se han reportado daños materiales graves ni víctimas, el evento volvió a evidenciar la alta exposición sísmica del país y reavivó cuestionamientos sobre el nivel real de preparación ciudadana y el funcionamiento de los sistemas de alerta temprana.

Reporte sísmico del IGP tras el movimiento de magnitud 5,0 en Cañete (Foto: IGP).
Réplicas y monitoreo oficial
Tras el sismo principal se registraron movimientos de menor magnitud en zonas cercanas como Mala, Chilca y Huacho, de acuerdo con los reportes del Centro Sismológico Nacional . La Marina de Guerra descartó riesgo de tsunami en el litoral peruano, mientras que el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional activó coordinaciones preventivas con autoridades locales.
El movimiento fue percibido como fuerte en distritos como Barranco, Chorrillos, Surco y San Isidro, y de forma moderada o leve en otras zonas de Lima Metropolitana, según información oficial recogida en el reporte.
Perú: un país sísmico permanente
El evento no es aislado. Solo en enero de 2026 se registraron 57 sismos con epicentros en el borde occidental y dentro del territorio nacional. Perú forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, zona donde se concentra más del 80% de la actividad sísmica mundial.
La interacción constante entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana explica la recurrencia de estos movimientos. Sin embargo, especialistas han advertido que sismos de magnitud moderada no liberan suficiente energía como para descartar la ocurrencia futura de un evento de mayor magnitud.
Alerta sísmica: ¿avance o tarea pendiente?
El reciente temblor también volvió a poner sobre la mesa el debate en torno a la implementación del Sistema de Alerta Sísmica Peruano. La iniciativa busca emitir avisos segundos antes de que lleguen las ondas más intensas de un terremoto, permitiendo a la población reaccionar.
No obstante, su despliegue aún enfrenta cuestionamientos sobre cobertura, pruebas técnicas y efectividad en tiempo real. La diferencia entre recibir una alerta con segundos de anticipación o no hacerlo puede marcar la diferencia en entornos escolares, hospitales o infraestructuras críticas.
Prevención: lo que sí está en nuestras manos
Ante un país estructuralmente sísmico, la prevención continúa siendo el principal escudo ciudadano. Las autoridades recomiendan identificar previamente zonas seguras dentro del hogar, participar en simulacros y contar con una mochila de emergencia equipada con agua, alimentos no perecibles, linterna, radio portátil, botiquín y copias de documentos personales.
Durante un sismo, mantener la calma, alejarse de ventanas y objetos que puedan caer, y no utilizar ascensores son medidas básicas. Después del movimiento, es importante verificar posibles daños estructurales antes de regresar a los espacios cerrados.
El sismo del 26 de febrero no dejó consecuencias graves, pero sí recordó una realidad constante: en el Perú los movimientos telúricos no son una excepción, sino parte de su dinámica geológica. La pregunta no es si volverá a ocurrir un terremoto de mayor magnitud, sino cuán preparados estaremos cuando suceda.
Escribe: Naomi Selene Carrasco Cruz.