Un nuevo derrame de petróleo registrado en el río Marañón ha encendido las alertas ambientales en la región Loreto, luego de que autoridades confirmaran la presencia de hidrocarburos en el agua cerca del distrito de Urarinas. El incidente ocurrió durante operaciones vinculadas al transporte de crudo en una zona cercana a la Estación 1 del Oleoducto Norperuano, una infraestructura clave para la actividad petrolera en la Amazonía peruana.
Según los primeros reportes oficiales, el derrame se produjo el 7 de marzo durante maniobras de embarque de petróleo, cuando se detectó una fuga en una embarcación utilizada para trasladar crudo desde Trompeteros hacia el sistema del oleoducto. El evento involucró a la barcaza Goias 3000, de bandera brasileña, que operaba en el marco de actividades de la empresa Upland Oil & Gas.
De acuerdo con información difundida por Petroperú, la fuga se originó debido a una falla técnica en una brida de la embarcación, lo que permitió la salida de petróleo durante el inicio del proceso de carga. La empresa estatal señaló que gran parte del hidrocarburo quedó retenido dentro de la barcaza; sin embargo, una porción del crudo alcanzó las aguas del río Marañón, generando preocupación entre las comunidades cercanas.

Un fallo operativo durante el carguío de crudo provocó un derrame de hidrocarburos en el río Marañón, en Loreto, afectando a comunidades del distrito de Urarinas. (Foto: Difusión)
Ante la emergencia, se activaron protocolos de respuesta para intentar contener el derrame y evitar que la contaminación se extendiera por el cauce del río. Petroperú informó que desplegó barreras de contención y personal técnico en la zona para realizar labores de control y limpieza, en coordinación con la empresa responsable de las operaciones.
No obstante, las condiciones del río complicaron parte de las acciones iniciales. El alto caudal del Marañón habría permitido que parte del petróleo pasara por debajo de las barreras de contención, lo que obligó a reforzar las tareas de recuperación del hidrocarburo en las zonas ribereñas.
El caso también movilizó a diversas instituciones encargadas de la supervisión ambiental. Especialistas del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) iniciaron inspecciones en el área afectada y realizaron la toma de muestras de agua para determinar el alcance real de la contaminación y sus posibles efectos sobre el ecosistema amazónico.
De manera paralela, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Loreto se trasladó hasta la zona para verificar los daños ocasionados por el derrame e iniciar las investigaciones correspondientes. La fiscal adjunta Jackeline Hoffman encabezó una inspección en el lugar con el objetivo de evaluar la magnitud del impacto ambiental y determinar posibles responsabilidades.
Las comunidades cercanas al río, como Saramurillo y San José de Saramuro, manifestaron preocupación por las consecuencias que este incidente podría tener en su vida cotidiana. Para muchas familias amazónicas, el Marañón representa la principal fuente de agua, alimento y transporte, por lo que cualquier contaminación puede afectar directamente sus actividades de pesca y abastecimiento.
Representantes locales han solicitado a las autoridades información clara sobre la magnitud del derrame y las acciones que se implementarán para remediar los daños ambientales. Asimismo, demandaron medidas preventivas que reduzcan el riesgo de nuevos incidentes en una zona donde la actividad petrolera convive con territorios indígenas y ecosistemas altamente sensibles.
Mientras continúan las investigaciones, las autoridades indicaron que en los próximos días se difundirá un informe técnico con detalles sobre el volumen de petróleo derramado, el área afectada y las medidas que deberán adoptarse para la recuperación ambiental del río Marañón.
Escribe: Naomi Selene Carrasco Cruz.