A pocos meses de las Elecciones Generales 2026, las autoridades electorales han comenzado a implementar una serie de medidas orientadas a garantizar el desarrollo ordenado del proceso. Estas disposiciones, que entran en vigor progresivamente desde abril, buscan reforzar la transparencia, la equidad en la contienda y el respeto a las normas durante la campaña.
Entre las principales restricciones figura la regulación de la propaganda electoral en espacios públicos. A partir de este periodo, los partidos y candidatos deberán ajustarse a límites específicos sobre ubicación, tamaño y contenido de sus anuncios, evitando así la contaminación visual y el uso indebido de bienes del Estado.
Control del financiamiento y fiscalización
Otro eje clave de las medidas está vinculado al financiamiento de campañas. Las organizaciones políticas deberán reportar de manera más rigurosa el origen y destino de sus recursos, bajo la supervisión de los organismos electorales. El objetivo es prevenir irregularidades y fortalecer la confianza ciudadana en el sistema.
Además, se intensificará la fiscalización sobre actividades proselitistas, especialmente en lo que respecta al uso de recursos públicos y la participación de funcionarios en horario laboral. Estas prácticas, de ser detectadas, podrían derivar en sanciones o incluso en la exclusión de candidaturas.
Reglas para la difusión y el silencio electoral
Las restricciones también alcanzan a los medios de comunicación y plataformas digitales. Durante el periodo de campaña, se establecen criterios para la difusión de encuestas y publicidad política, con el fin de evitar desinformación o manipulación del electorado.
Asimismo, se recuerda que, conforme se acerque la jornada electoral, entrará en vigencia el denominado “silencio electoral”, etapa en la que queda prohibida toda forma de propaganda para permitir una reflexión libre del voto.

Imagen referencial sobre el proceso electoral en un contexto de nuevas restricciones y fiscalización. (Foto: ONPE)
Un proceso bajo vigilancia ciudadana
Las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía a mantenerse informada y a participar activamente en la vigilancia del proceso electoral. Denunciar irregularidades y respetar las normas será fundamental para asegurar elecciones limpias.
En un contexto político marcado por la polarización y la desconfianza, estas medidas buscan sentar las bases para un proceso electoral más transparente, donde el respeto a las reglas sea un elemento central para fortalecer la democracia.
Escribe: Naomi Selene Carrasco Cruz.