Apple y Issey Miyake lanzan un accesorio tejido en 3D para el iPhone con forma de “calcetín” que cuesta hasta US$ 230. La propuesta suscite elogios por su diseño, pero también ridiculez y críticas en redes: algunos lo llaman un símbolo extremo de la fidelidad a la marca.
Un pedazo de tela… muy caro
El nuevo iPhone Pocket, fruto de la colaboración entre Apple y el diseñador japonés Issey Miyake, ha encendido un debate apasionado. Lo que Apple describe como un “bolsillo adicional” tejido en 3D, muchos usuarios lo han comparado con un “calcetín” por su textura y forma. ¿El precio? Entre US$ 149,95 para la versión corta y US$ 229,95 para la larga.
La idea de Apple es ambiciosa en su simplicidad: transformar un accesorio cotidiano en una pieza de moda, al mismo tiempo funcional. El bolsillo textil puede estirarse para mostrar la pantalla del iPhone y llevar también otros objetos pequeños como los AirPods.

Artesanía y simplicidad
Según Apple, el diseño del iPhone Pocket está inspirado en el concepto de “un trozo de tela”, una filosofía profundamente arraigada en la casa de Miyake. Molly Anderson, vicepresidenta de diseño industrial de Apple, lo describe como “un complemento natural” que celebra la artesanía sin dejar de lado la versatilidad.
Colores y estilos
El accesorio viene en dos tamaños: uno con correa corta, disponible en ocho colores vibrantes (limón, mandarina, morado, rosa, pavo real, zafiro, canela y negro), y otro con correa larga en sólo tres tonos (zafiro, canela y negro). Además, se puede llevar de múltiples maneras: en la mano, atado a una bolsa o como accesorio cruzado sobre el cuerpo.
Un guiño al pasado
El iPhone Pocket no es la primera incursión de Apple en el mundo textil: hace años lanzó los icónicos “iPod Socks”, calcetines de punto para proteger sus reproductores. Esta nueva versión le rinde homenaje en forma y espíritu, pero con un giro muy premium.
Críticas, memes y debates en redes
Desde que se anunció, el accesorio ha provocado una oleada de reacciones en X (antes Twitter) y otras plataformas. Algunos usuarios ironizan con frases como:
“US$ 230 por un calcetín cortado”
Otros no han dudado en compararlo con el ridículo mankini verde neón de Borat.
Incluso el analista tecnológico MG Siegler lo calificó como “un calcetín increíblemente caro”, pero defendió la lógica detrás: para Apple, este lanzamiento refleja la tendencia creciente de convertir el iPhone en un dispositivo wearable, tan usado como una prenda más.

¿Moda, funcionalidad o simple estrategia de marca?
Para algunos, el iPhone Pocket es más que un accesorio: es un símbolo de la fidelidad de marca que muchos usuarios están dispuestos a pagar. Para otros, es una exageración de diseño, una pieza de lujo sin una utilidad clara que justifique el precio.
Pero detrás de la risa y la crítica, hay un cálculo estratégico: Apple no sólo vende tecnología, sino una experiencia y un estilo de vida. Asociarse con un nombre icónico de la moda como Miyake refuerza su posición en ese terreno.
Además, el éxito ha sido inmediato: según reportes, muchas combinaciones de color y tamaño ya se están agotando.
La tela como terreno de innovación
El iPhone Pocket no es solo un “calcetín caro”; es una exploración del diseño como puente entre tecnología y moda. Apple, una vez más, desafía las expectativas. Y aunque muchos se ríen, otros ya están marcando su lugar en la pasarela.
Al final, este accesorio es una pregunta: ¿cuál es el valor en la intersección entre lo útil y lo simbólico? ¿Está bien pagar por un pedazo de tela si lleva tu teléfono contigo? Apple apuesta a que, para algunos, la respuesta es sí.
Redacción: Mauricio Saldaña Pizarro