El Ministerio de Salud confirmó la detección de los dos primeros casos de la variante A H3N2 de influenza en el país. Se trata de dos menores de edad, de uno y ocho años, que se encuentran fuera de peligro y bajo seguimiento médico como parte del sistema nacional de vigilancia epidemiológica. La identificación de los casos se produce en un contexto de alta circulación de infecciones respiratorias y a pocas semanas de las celebraciones de fin de año.
Las autoridades sanitarias señalaron que ambos pacientes evolucionaron favorablemente y ya fueron dados de alta. El hallazgo, sin embargo, obligó a intensificar las medidas de prevención y monitoreo para evitar una propagación mayor del virus, especialmente ante el aumento de desplazamientos y reuniones propias de la temporada.
Desde el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades se indicó que el Perú figura entre los primeros países de la región en confirmar la presencia de esta variante, junto con Costa Rica. Pese a ello, el riesgo de un brote de gran magnitud fue considerado bajo, debido a que el país no atraviesa la temporada de invierno, periodo en el que la influenza suele tener mayor impacto.
Especialistas en salud pública coinciden en que la llegada del virus era previsible, considerando su circulación previa en otros países. La confirmación de los casos demuestra que la variante ya se encuentra presente en el entorno, aunque no representa un escenario comparable al de una pandemia. El mayor riesgo, advierten, no está en su letalidad, sino en su capacidad de contagio y en la posibilidad de que un aumento rápido de casos ejerza presión sobre los servicios de salud.
El impacto podría ser mayor en zonas con condiciones climáticas adversas. Regiones con lluvias persistentes y temperaturas más bajas, como algunas áreas de la selva, podrían facilitar una propagación más rápida si no se refuerzan las medidas preventivas. Por ello, las autoridades insistieron en la importancia de mantener hábitos de higiene, utilizar mascarilla ante síntomas respiratorios y acudir oportunamente a los establecimientos de salud.
La vacunación contra la influenza vuelve a ser una de las principales herramientas de prevención. El Minsa recordó que los grupos más vulnerables, entre ellos adultos mayores, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas, deben completar su esquema de inmunización. No obstante, especialistas alertaron sobre la falta temporal de dosis en algunos centros de salud, lo que podría convertirse en un problema si los contagios aumentan en las próximas semanas.
El escenario actual pone a prueba la capacidad del sistema sanitario para responder de manera oportuna. Aunque el riesgo inmediato se mantiene controlado, la confirmación de los primeros casos subraya la necesidad de fortalecer la vigilancia, asegurar la disponibilidad de vacunas y evitar una sobrecarga de los servicios de salud ante un eventual incremento de infecciones.
Redacción: Luis Santiago Miguel Cabrera Gómez