En un video difundido en YouTube, el actor político David Novoa lanzó una acusación directa contra Miguel Del Castillo y su padre, Jorge Del Castillo, anunciando que ha decidido interponer una denuncia penal por presuntos delitos que —según afirma— fueron previamente comunicados a la familia involucrada.
“El Perú necesita transparencia real, justicia sin apellidos y responsabilidad verdadera”, sostiene Novoa en el mensaje, donde asegura que no cederá ante presiones ni pedidos de silencio. La pieza audiovisual lleva por título “La verdad siempre sale a la luz. Y no me van a callar”, una frase que marca el tono frontal del pronunciamiento.
El intento de frenar la denuncia
De acuerdo con las declaraciones de Novoa, tras intentar comunicarse con Miguel Del Castillo, este le habría solicitado que no formalizara la denuncia debido a que se encontraba postulando en elecciones primarias. “¿Desde cuándo una candidatura se convierte en escudo frente a la justicia?”, cuestiona en el video, elevando el caso del plano personal al debate ético y político.
Novoa sostiene que ese pedido no solo resultó improcedente, sino que refleja —en su opinión— una práctica recurrente en ciertos sectores del poder: utilizar procesos electorales o cargos públicos como mecanismo de protección frente a eventuales responsabilidades legales.
El audio y la advertencia previa
El denunciante afirma haber enviado un audio a Jorge Del Castillo en el que detalla los presuntos delitos cometidos por su hijo. Además, precisa que informó expresamente que la conversación había sido grabada, con el objetivo —según sus palabras— de evitar posteriores alegaciones de desconocimiento o intentos de deslindar responsabilidades.
Este punto resulta central en su narrativa: Novoa insiste en que actuó de manera directa y transparente antes de hacer pública su posición, comunicando formalmente los hechos y dejando constancia de la existencia de registros.
Acusaciones contra la defensa legal
El video también menciona al abogado Ferreyra, a quien Novoa señala por supuestas evasivas y dilaciones para no entregar un contrato relacionado con el caso. “Más silencio, más dilaciones, más de lo mismo. ¡Basta!”, afirma, sugiriendo que existiría una estrategia para retrasar o entorpecer el esclarecimiento de los hechos.
Estas acusaciones se presentan como parte de un patrón que, en su discurso, simboliza una cultura de encubrimiento y privilegios.
Un mensaje político más amplio
Más allá de la denuncia puntual, el pronunciamiento adquiere un tono político más amplio. Novoa declara estar “harto de políticos que creen que el poder los hace intocables”, vinculando el caso con una crítica estructural al sistema y a lo que considera pactos bajo la mesa.
El anuncio de la denuncia penal marca ahora el inicio de un proceso que deberá resolverse en las instancias correspondientes. Por el momento, las declaraciones abren un nuevo frente de confrontación pública y colocan en el debate la relación entre ética política, candidaturas y responsabilidad ante la ley.