El sector minero peruano cerró setiembre del 2025 con un desempeño que confirma la recuperación sostenida que se venía observando durante el año. Cobre, zinc, plata, plomo, estaño y oro mostraron resultados favorables, lo que reforzó la posición del país como uno de los principales productores de metales en la región. Las cifras divulgadas por el Ministerio de Energía y Minas revelan que el impulso provino tanto de mayores volúmenes mensuales como de mejoras acumuladas en el periodo enero a setiembre frente al 2024.
El dinamismo se reflejó con especial claridad en el zinc y en la plata, minerales que registraron los saltos más amplios en comparación con agosto. Áncash encabezó la producción de ambos, convirtiéndose en uno de los polos más influyentes del mes. Junín, Lima y Pasco también tuvieron un papel determinante, ya sea por su aporte al zinc o por su protagonismo en la extracción de plata.
La producción cuprífera mantuvo su tendencia ascendente gracias al desempeño de regiones que desde hace años sostienen la estructura minera del país. Moquegua se ubicó en el primer lugar, seguida de zonas que han consolidado operaciones de gran escala como Apurímac, Arequipa y Áncash. El incremento mensual del cobre se sumó a un crecimiento acumulado que supera lo registrado en el mismo periodo del año anterior, lo que confirma la estabilidad del metal más importante de la canasta minera nacional.
El plomo también contribuyó al avance general, respaldado por el peso de Pasco, que continúa siendo la región con mayor volumen de producción. Lima y Junín completaron el tridente que sostiene este mineral, favoreciendo un aumento tanto mensual como acumulado. El comportamiento del estaño añadió un elemento singular al panorama, ya que Puno se mantuvo como el único productor nacional y logró un crecimiento significativo en setiembre y en el periodo enero a setiembre del 2025.
El oro, aunque con un avance más moderado, se mantuvo en terreno positivo. La Libertad reafirmó su liderazgo, seguida de Cajamarca y Arequipa, que aportan de forma consistente a la producción aurífera del país. La variación marginal a nivel anual permitió mantener el ritmo de crecimiento en un mineral que históricamente ha sido pilar de la minería peruana.
El balance de setiembre muestra que la recuperación se distribuyó entre los principales productos del portafolio minero nacional. El comportamiento conjunto de las regiones productoras confirma que la actividad minera sigue siendo un motor central de la economía peruana y que la diversificación dentro del mismo sector contribuye a mantener su resiliencia.
Redacción: Luis Santiago Miguel Cabrera Gómez