Representantes de Ucrania, Rusia y Estados Unidos retomaron este sábado 24 de enero en Abu Dabi las conversaciones orientadas a definir parámetros para un eventual fin de la guerra, después de una primera jornada celebrada el viernes. Kiev calificó el intercambio como constructivo y dejó abierta la posibilidad de una nueva ronda la próxima semana, mientras Moscú insistió en que cualquier avance pasa por una retirada ucraniana del Donbás.
Ucrania estuvo representada por Rustem Umerov, con participación de mandos y responsables de seguridad, y anunció la incorporación del jefe del Estado Mayor, Andrii Hnatov, para el seguimiento de los próximos pasos. Del lado ruso, la delegación incluyó a responsables de inteligencia militar y de las fuerzas armadas.
Las posiciones se mantuvieron distantes en el componente territorial. El Kremlin volvió a colocar como condición central el control completo del Donbás, un punto que Kiev considera inaceptable, en un contexto en el que la discusión sobre fórmulas de congelamiento del frente y eventuales zonas desmilitarizadas sigue sin traducirse en compromisos verificables.
La negociación transcurrió además bajo presión en el terreno. Un bombardeo ruso a gran escala se registró durante la noche, con impactos en Kiev y Kharkiv, víctimas reportadas y afectaciones al suministro eléctrico en medio de temperaturas bajo cero, lo que autoridades ucranianas presentaron como un golpe directo a la credibilidad del proceso.
Fuera del ámbito estrictamente bélico, contactos entre Washington y Moscú abordaron posibles líneas de cooperación económica bilateral, en paralelo a la ronda principal. Las delegaciones acordaron informar a sus respectivos gobiernos sobre lo discutido y coordinar los siguientes movimientos, mientras la posibilidad de una nueva cita en Emiratos permanece sobre la mesa para la próxima semana.
Redacción: Luis Santiago Miguel Cabrera Gómez