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Nuevo impulso comercial: la cumbre Asia‐Pacific Economic Cooperation (APEC) sella la tregua entre Donald Trump y Xi Jinping y apunta a la expansión del comercio en la región

En una declaración conjunta sin precedentes, los líderes de las 21 economías del foro APEC acordaron profundizar la cooperación económica, tras un histórico acercamiento entre Estados Unidos y China. El compromiso pone en primer plano el papel de las pymes, la inteligencia artificial, y las cadenas de suministro en un mundo comercial en transformación.

Un giro en el eje comercial del Pacífico

En la ciudad surcoreana de Gyeongju, los máximos mandatarios de la región se reunieron bajo el lema “Building a Sustainable Tomorrow”, escenario donde EE.UU. y China, tras meses de tensiones arancelarias, protagonizaron un acercamiento.

El documento final —la “Declaración de Gyeongju”— refrendó que el crecimiento regional exige políticas de comercio e inversión que sean “resilientes, inclusivas y beneficien a todos”.

¿Qué significa para las economías de la región?

El acuerdo refuerza tres prioridades estratégicas: Conectar, Innovar y Prosperar.

  • En primer lugar, se subrayó la importancia de cadenas de suministro más sólidas y de la participación de las pymes en el comercio global.
  • En segundo lugar, la transformación digital y la inteligencia artificial (IA) entran definitivamente como motores del comercio moderno, y se menciona su gobernanza como un área clave.
  • Finalmente, se apunta a un crecimiento que no quede relegado a grandes compañías, sino que incluya a trabajadores, emprendedores y regiones rezagadas.

Estados Unidos, China y el nuevo orden comercial

El gesto de Trump y Xi, quienes acordaron una pausa en su guerra comercial, permitió al foro retomar la idea de cooperación multilateral.

China aprovechó la ausencia prolongada de Trump para posicionarse como paladín del libre comercio, mientras EE.UU. mostró señales de cambio de tono.

Para economías como la peruana, colombiana o chilena, la apertura de un escenario donde se priorizan la innovación y la integración regional ofrece nuevas rutas de expansión más allá del modelo tradicional exportador.

Los desafíos invisibles y los pendientes críticos

A pesar del optimismo, el panorama no está exento de retos.

  • Las referencias al “libre comercio” se diluyeron en el documento final, lo que muchos interpretan como un signo de que el modelo tradicional está bajo tensión.
  • La ejecución de los compromisos, como la modernización de normas, el comercio sin papeles y la conectividad, recaerá fuertemente en los gobiernos y en el sector privado.
  • El equilibrio entre soberanía, competencia global y reglas de juego justas vuelve a reabrir viejas discusiones sobre asimetrías e inequidades comerciales.

Cuando las grandes potencias deciden bajar las armas arancelarias, la oportunidad se abre para las economías medianas y pequeñas del Pacífico. No obstante, el verdadero cambio vendrá de la capacidad para transformar compromisos en realidades: cadenas más robustas, pymes globalizadas y una economía digital que no deje a nadie atrás. En la era pos-tregua, la región deberá demostrar que el comercio puede ser tanto expansivo como justo.

Redacción: Mauricio Saldaña Pizarro