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Ventanilla Abierta: EE. UU. Exime 79 Productos Peruanos del Arancel Recíproco y Revitaliza la Agroexportación

Washington da marcha atrás: tras tensión comercial y un arancel general del 10 %, una orden ejecutiva salva subpartidas clave del agro peruano. Café, paltas, cacao, mangos y jengibre recuperan acceso preferencial, apuntalando exportaciones por más de mil millones de dólares.

La tregua inesperada

Cuando el presidente Donald Trump anunció un arancel recíproco del 10 % para las importaciones de numerosos países —incluido Perú—, el mundo agroexportador peruano contuvo la respiración. Esta medida, que entró en vigor en abril de 2025, amenazaba con encarecer productos emblemáticos como el café, el mango o la palta en el mercado estadounidense.

Sin embargo, en un giro sorpresivo, una Orden Ejecutiva del 14 de noviembre eximió a 79 subpartidas agrícolas peruanas del arancel recíproco. Esta decisión no es menor: esos productos representan cerca de US$ 1,126 millones en exportaciones hacia EE.UU., según el análisis del Centro de Investigación de Economía y Negocios Globales (CIEN-ADEX).

Para el sector exportador del Perú, esta exoneración significa un respiro renovado. “Es un paso importante en la mejora de las condiciones de acceso”, afirmó César Tello, presidente de ADEX.

Los productos estrella que renacen

No se trata de partidas menores. Entre los principales beneficiados se encuentran:

  • Café sin tostar ni descafeinar
  • Paltas frescas o secas
  • Manteca, grasa y aceite de cacao
  • Mangos y mangostanes frescos
  • Jengibre sin triturar ni moler

Estas cinco subpartidas concentran el 72 % del valor total de lo que se ve favorecido por la medida.

Cada una de ellas no solo tiene un valor simbólico para la identidad agrícola del Perú, sino también un peso real en sus exportaciones, siendo algunas de las más competitivas del país.

Contexto de tensión: rizos en la cuerda comercial

El anuncio inicial del arancel no cayó en saco roto. Según ADEX, más del 90 % de los productos peruanos exportados a EE.UU. se vieron afectados por la medida de Trump.

No solo eso: según datos de EFE, alrededor del 78 % de las exportaciones peruanas hacia Estados Unidos estaban en peligro por la escalada arancelaria.

Desde Lima, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) reaccionó rápidamente y estableció contactos con sus homólogos en Washington para mitigar el impacto económico.

Además, el tema se volvió un asunto de diplomacia y de política comercial: aunque existe un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Perú y EE.UU., la imposición de nuevos gravámenes despertó incertidumbres.

Un impulso para la agroexportación

La exoneración fortalece la predictibilidad para los exportadores peruanos, especialmente para aquellos en cadenas agrícolas no tradicionales, que dependen de mercados exigentes como el estadounidense.

Al mismo tiempo, abre una ventana estratégica para consolidar productos de alto valor agregado, claves en la diversificación de la oferta exportable.

Presión para ir más allá

Pese al alivio, el presidente de ADEX ha pedido que el Gobierno peruano siga negociando la eliminación de aranceles recíprocos sobre otras subpartidas, en particular en la textil-confección, que enfrenta desventajas frente a competidores centroamericanos.

Riesgo latente y lección diplomática

Que EE.UU. haya dado este paso no elimina la vulnerabilidad estructural del Perú ante cambios súbitos en la política comercial internacional. Los exportadores se ven obligados a estar en constante alerta y a diversificar mercados para no depender de una sola economía.

Además, la medida refuerza la importancia de la diplomacia económica: las gestiones bilaterales, el monitoreo de políticas y la cooperación técnico-comercial se vuelven armas esenciales en un mundo donde los aranceles pueden cambiar con un tuit o una orden ejecutiva.

Más que una victoria, un hito

Esta crónica no cuenta solo la historia de una exención arancelaria, sino la de un sector exportador que, golpeado por la incertidumbre, logró una victoria significativa. El café, la palta, el mango, el cacao: cinco emblemas de la identidad peruana que mantienen su tabla de salvación en el competitivo mercado estadounidense.

Al mismo tiempo, esta jugada diplomática reafirma que no todo está perdido cuando las barreras vuelven: con estrategia, gestión y unidad gremial, la reapertura de puertas puede volverse una oportunidad para crecer con fuerza y previsión.

Redacción: Mauricio Saldaña Pizarro