El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, sostuvo este domingo una conversación con el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, en la que ambos coincidieron en la necesidad de fortalecer la cooperación bilateral para frenar el tráfico de fentanilo, armas y otras drogas hacia territorio estadounidense. Según el Departamento de Estado, el diálogo giró en torno a la adopción de “acciones concretas” para desmantelar redes criminales transnacionales que operan en México.
Desde Washington, Rubio reiteró el compromiso de su país de combatir lo que la administración Trump ha calificado como “narcoterrorismo”. La actual administración estadounidense había incluido recientemente a los principales cárteles mexicanos —entre ellos el de Sinaloa, el CJNG, el del Golfo y el del Noreste— en su lista de organizaciones terroristas durante el primer trimestre del año pasado.
La conversación se produce días después de que Trump elevara el tono contra México, acusando a ese país de no controlar su territorio ni su frontera norte, e insinuando la posibilidad de operaciones militares en suelo mexicano. Dichas declaraciones fueron respondidas por la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, quien afirmó que su Gobierno apuesta por fortalecer la coordinación con Estados Unidos dentro del marco de los acuerdos binacionales de seguridad, descartando cualquier forma de intervención extranjera.

Sheinbaum también recordó que México ha intensificado la cooperación fronteriza y que durante 2025 extraditó a decenas de líderes criminales a Estados Unidos, e insistió nuevamente en que la estrategia debe basarse en la colaboración institucional y el respeto a la soberanía. En la misma línea, Rubio buscó rebajar la tensión al destacar la “buena coordinación” existente entre ambos países en materia de seguridad.
Redacción: Luis Santiago Miguel Cabrera Gómez